En un frío bosque de Asturias, hace no mucho tiempo, vivían una simpática pandilla de ardillas. Todas las mañana de otoño, salían de su casita para recoger bellotas y otros frutos secos con los que poder alimentarse a la llegada del frío invierno.
Cada ardilla tenía una personalidad distinta: estaban la ardilla gruñona, la ardilla mudita, la ardilla reservada, la ardilla risueña, la ardilla simpática y la ardilla graciosa.
Vivían felices y contentas, pues todas eran muy amigas.
Sin embargo, en lo más oscuro del bosque, habitaba la temible y malvada cobra Venenosa, conocida y temida por todos los animales del bosque por sus numerosas fechorías; pues su único objetivo, era zamparse a las ardillas y robarles la comida que habían estado recogiendo con mucho esfuerzo durante todo el otoño. Durante años, los cazadores habían intentado cazarla, pero la cobra Venenosa era tan hábil y veloz que ningún humano pudo jamás atraparla sin sufrir su amarga picadura. Esta picadura tenía el poder de hacer malvado a todo aquel que la sufría, envenenando su alma para siempre.
Una mañana, una fuertes tormentas arrasaron con gran parte de la vegetación del bosque, llevándose consigo casi todo el sustento que quedaba en los árboles.
Las pobres ardillas tuvieron entonces que adentrarse en lo oscuro del bosque para buscar el alimento. Ellas, ignorantes, se exponían al mayor peligro existente, ya que el lugar más frondoso y rico en plantas estaba justamente dominado por Venenosa. Al ver a las ardillas llegar, ésta salió amigablemente de su guarida, y fingiendo ser un reptil bondadoso y acogedor, las invitó a compartir su cueva.Allí las retuvo durante varios días sin comida ni agua y las obligó a trabajar para ella, esclavizándolas sin compasión.
Los animales del bosque, alertados por la desaparición de las ardillas, fueron juntos a buscarlas por todo el bosque y ,tras una larga búsqueda, se oyeron los gritos de auxilio de las ardillas; gritos que provenían de un agujero subterráneo. Venenosa había picado a dos de las ardillas y amenazaba con picar también a las demás.
Fue entonces cuando los animalitos del bosque, en avalancha, saltaron sobre la cobra, y el señor Tigre, la mordió con rabia hasta asesinarla. Poco a poco las ardillas fueron recuperandose de la picadura, ya que ésta perdía el efecto al morir la cobra.
Ese mismo día todos los animales celebraron una gran fiesta en el bosque: habían acabado con Venenosa, reina de la maldad.
Fin
-----------------------------------------------------------------------------
La moraleja de esta historia en la realidad es:
-Hay personas que solo buscan hacer daño. Personas malvadas que, como "Venenosa", intentan acabar con trupes de amigas para beneficiarse ellas. (En el cuento, conseguir la comida de las ardillas)
-El veneno de "Venenosa" representa la tendencia de las malas personas a conseguir poner en contra a cualquiera, a hacerlo una mala persona. Una mala persona, envenena a las demás para hacerlas como ella, para cegarlas.
- El hecho de recoger comida y alimento durante todo el año, para poder alimentarse en invierno, representa a la amistad, ya que ésta se cultiva durante años y años, y sienta muy mal que una Venenosa persona acabe con ella.
1 comentario:
Esa experiencia que cuentas en tu cuento de las ardillas me paso a mi hace un tiempo con mi mejor amigo que luego resulto ser "venenosa" y como no estuve de acuerdo con el en un par de cuestiones, puso a parte del grupo en mi contra y me quede un poco solo, sin poder disfrutar de la vertiente mas rokera de mis amistades. Por suerte el tiempo pasa y siempre puedes encontrar nuevos grupos de ardillas que sean menos susceptibles a ser atacadas y asi conformar tu gran comunidad dentro de este inmenso bosque :)
Publicar un comentario