Gran desmán recorre mi cordura
noche y día sin reposo
y ni ápice de amada dulzura
en el indigno acoso
lo que antes fue implorado
tan humilde y verdadero
es ahora tan odiado
que parece llevadero
las rencillas que han quedado
de tu amor atroz e impuro
malnacidas han logrado
fatal visión hacia el futuro
y sin ninguna garantía
desgarraste en lo más profundo
cual salvaje jauría
mi ya maldito mundo.
Patricia M.A.
No hay comentarios:
Publicar un comentario